lunes, 11 de febrero de 2008

La Humildad Como Virtud Masonica

La humildad.


El griego y el latín clásico no conocen la noción de humildad: tapeinos y humilis tienen el significado de pequeño, bajo, servil. Evidentemente no es posible aceptar esta primera definición; de autocompasión, sometimiento, humillación o resignación. Se trata de buscar un concepto de humildad como fuerza moral positiva. La bibliografía sobre Teología Moral consultada desarrolla las siguientes consideraciones:

"Ninguna virtud ha sido tan discutida en la historia del cristianismo como la humildad. Las mayores dificultades surgieron en el periodo de la reforma, y a principios del siglo pasado por parte de los maestros de la sospecha ( K. Marx, F. Nietzsche, F. Freud ). Hoy es muy difícil comprender y vivir esta virtud en un mundo en que el hombre tiene una estima exagerada de sí, en una búsqueda continua de autoafirmación. El anhelo atávico de la autosuficiencia y de la autonomía personal, favorecidos hoy por la técnica, ha llevado a muchos a adoptar una actitud de independencia de todo y de todos, incluso de Dios, y a excluir del propio horizonte la virtud de la humildad. La negación de la humildad no se da solo en el individualismo existencialista, sino también en ideologías donde la persona no es considerada más que como parte de un todo. La reflexión sobre la humildad moral es referirse al hombre (antropológico), sobre Dios (teológico), y sobre su relación. El hombre de hoy se pregunta por qué debe someterse como sus antepasados, por qué debe ser humilde con el prójimo si no es inferior a él en dignidad, y qué significa en definitiva ser humilde.